Monitoreo y protección: Supervisar de manera proactiva las redes, sistemas y aplicaciones para detectar posibles vulnerabilidades y amenazas.
Gestión de incidentes: Analizar y gestionar incidentes de seguridad, realizando una respuesta rápida ante brechas de seguridad y ataques cibernéticos.
Auditoría de seguridad: Realizar auditorías regulares de los sistemas informáticos para identificar puntos débiles y proponer soluciones.
Implementación de políticas de seguridad: Colaborar en la creación y mantenimiento de políticas de seguridad, normas y procedimientos para la protección de datos.
Análisis de vulnerabilidades: Evaluar vulnerabilidades mediante pruebas de penetración (pentesting) y otras herramientas de diagnóstico de seguridad.
Capacitación y asesoría: Formar a empleados sobre las mejores prácticas de seguridad informática y realizar auditorías internas.