Gestión técnica integral de la cuenta: comprender la arquitectura del cliente, su criticidad operativa, inventario, interdependencias y riesgos, alineando las recomendaciones técnicas con las necesidades del negocio y del contrato.
Relación técnica y asesoría al cliente: actuar como punto de contacto técnico principal, construyendo confianza y traduciendo temas complejos a un lenguaje claro, participando en comités, reuniones de seguimiento y revisiones de servicio.
Soporte proactivo y prevención de incidentes: identificar riesgos de forma anticipada mediante el análisis de tendencias, alertas y fallas recurrentes, proponiendo acciones preventivas, mejoras operativas y planes de acción.
Diagnóstico avanzado y resolución de fallas complejas: liderar el troubleshooting avanzado de incidentes críticos, coordinando equipos y tecnologías para identificar causa raíz e implementar soluciones sostenibles que reduzcan recurrencia ...