Aplicar tratamientos físicos (eléctricos, térmicos, mecánicos, hídricos, manuales y ejercicios físicos) y otras técnicas fisioterápicas según sea necesario para el cuidado del paciente.
Realizar la atención rehabilitadora del plan terapéutico prescrito por facultativos o tras un diagnóstico fisioterapéutico mediante la evaluación funcional del paciente.
Preparar e impartir talleres con programas de ejercicios y hábitos de vida saludable dirigidos a pacientes y a empresas en general.
Colaborar en las tareas administrativas propias del servicio (atención telefónica con pacientes, orientación de tratamiento en pautas domiciliarias, gestión de las agendas, etc.).
Cuidar y velar por el buen funcionamiento de los equipos clínicos, materiales y suministros asignados al servicio, así como de las instalaciones.