Supervisar el estado físico y mental del residente.
Gestión de medicación: preparación, control y administración de fármacos (órales, inyectables, insulina, etc.).
Curas y heridas: tratamiento de úlceras por presión (UPP), heridas quirúrgicas o lesiones cutáneas comunes en pieles frágiles.
Control de signos vitales: monitorización periódica de tensión arterial, frecuencia cardíaca, saturación de oxígeno y niveles de glucosa.
Atención en urgencias: valoración inicial y estabilización ante caídas, atragantamientos o descompensaciones hasta que llegue el servicio de emergencias.
Higiene y nutrición: vigilancia de la hidratación y el estado nutricional.
Funciones Administrativas y de Gestión
Participar junto al equipo multidisciplinar (médico, psicólogo, trabajador social) en el diseño de los objetivos de cuidados para cada residente (Plan de Atención Indi...